La RS 660 en versión de 35 kW es una de esas motos que ponen el listón alto dentro del carné A2: tiene imagen deportiva, mucha electrónica y un chasis serio, pero con una entrega de potencia compatible con la normativa española. En este artículo te explico qué ofrece de verdad, cómo se siente en marcha, cuánto cuesta en España y en qué casos compensa frente a otras opciones de Aprilia. Yo pondría el foco en tres cosas: homologación, comportamiento real y coste total, porque ahí es donde se decide si encaja contigo o solo enamora en la ficha técnica.
Lo que conviene saber antes de mirar esta deportiva A2
- La RS 660 de 35 kW está pensada para el permiso A2 y, por peso y potencia, encaja en el límite legal si la unidad está correctamente homologada.
- Aprilia no se limita a “caparla”: la versión de 35 kW mantiene un chasis de aluminio, electrónica avanzada y una postura claramente deportiva.
- La potencia máxima llega a 5.500 rpm y el par máximo, de 62 Nm, también aparece a ese régimen, así que el motor no vive solo arriba.
- En España, el precio oficial parte de 12.350 € para la RS 660 de 35 kW y sube a 14.650 € en la versión Factory de 35 kW.
- Si buscas una alternativa más accesible, la RS 457 baja bastante la barrera de entrada y cambia el planteamiento de compra.
Qué significa llevar la RS 660 de 35 kW con carné A2
La primera lectura importante es legal: la DGT deja claro que el permiso A2 autoriza motocicletas de hasta 35 kW y una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg. Con los datos oficiales de esta Aprilia, el conjunto queda en torno a 0,19 kW/kg usando su peso en orden de marcha de 183 kg, así que entra dentro del marco del A2 con margen, no por los pelos. Eso es relevante porque el comprador no debería fijarse solo en la cifra de potencia, sino en la ficha técnica exacta de la unidad que va a matricular o comprar de segunda mano.
La marca publica una versión específica de 35 kW, y eso cambia bastante la conversación frente a una moto “limitada a posteriori”. En la práctica, yo la leería como una deportiva de verdad adaptada al A2, no como una solución temporal sin carácter. El motor es un bicilíndrico paralelo de 659 cc, con caja de 6 marchas y embrague antirrebote, así que la base mecánica está muy por encima de lo que muchos asocian a una moto de acceso. Y ahí está la clave: no compras solo potencia; compras plataforma, ciclo y electrónica. Eso nos lleva a lo que de verdad importa al abrir gas.

Cómo se siente en marcha y qué no debes esperar
Lo que más me gusta de esta RS 660 limitada es que no intenta fingir otra cosa: sigue siendo una moto deportiva, con postura cargada hacia delante, pero no resulta tan extrema como una superbike pura. El dato de 35 kW a 5.500 rpm y 62 Nm al mismo régimen me sugiere una entrega muy aprovechable en medios, con respuesta limpia y suficientemente llena para carretera real. En otras palabras, no la imagino como una moto que solo despierta arriba; la imagino como una deportiva que ya empuja con sentido cuando sales de una curva o haces un adelantamiento corto.
Además, la dotación electrónica no se ha quedado corta. Mantiene plataforma inercial de 6 ejes, ABS en curva, control de tracción, control antiwheelie, launch control, cinco modos de conducción, quickshifter y cruise control. Esa combinación importa más de lo que parece, porque convierte una moto con estética agresiva en una máquina más fácil de entender y más segura cuando el asfalto o la experiencia del piloto no acompañan. Yo aquí haría una advertencia honesta: toda esa ayuda no suaviza la postura ni convierte la moto en una turística. Si haces ciudad todos los días, notarás la ergonomía y el radio de giro mentalmente antes que la cifra de potencia.
También hay detalles de uso que conviene leer con calma. La altura del asiento es de 820 mm, así que para pilotos de menor estatura puede exigir algo de confianza al parar y maniobrar. El depósito de 15 litros da juego para salidas de fin de semana, pero no pretende competir con una trail ni con una GT. Y con 183 kg en orden de marcha, no estamos ante una moto pesada para su segmento, aunque tampoco es una pluma. En resumen: si buscas una A2 con tacto serio, este es su territorio; si buscas comodidad relajada y cero compromiso, estás mirando en la dirección equivocada. Con ese contexto, el siguiente paso lógico es ver si el precio y las versiones tienen sentido frente a otras opciones de la gama.
Precio, versiones y comparación con otras opciones de Aprilia
Según Aprilia España, la RS 660 de 35 kW parte de 12.350 €, mientras que la RS 660 Factory de 35 kW sube a 14.650 €. La diferencia de 2.300 € no es pequeña, así que yo la leería como una decisión de uso y no solo de estética. La Factory añade suspensión Öhlins y una presentación más exclusiva, de modo que tiene sentido si ya sabes que vas a quedarte tiempo con la moto y valoras de verdad ese plus de componente.
| Versión | Precio oficial en España | Qué me parece |
|---|---|---|
| RS 660 de 35 kW | 12.350 € | Es la compra más equilibrada si quieres la estética y el chasis de la RS 660 sin saltar a un precio más alto. |
| RS 660 Factory de 35 kW | 14.650 € | La veo para quien prioriza suspensión Öhlins, acabado más exclusivo y una moto que conserve valor emocional durante más tiempo. |
| RS 457 | 7.300 € | Es la alternativa sensata si quieres entrar en Aprilia con menos gasto y una moto más accesible para empezar. |
Si comparo la RS 660 limitada con la RS 457, la diferencia no está solo en el precio. La 457 arranca en 7.300 € y su enfoque es claramente más amable para quien quiere una deportiva ligera y más fácil de mover; la RS 660, en cambio, juega en otra liga de presencia, chasis y sensación de producto “grande”. Yo no diría que una sustituye a la otra: diría que responden a perfiles distintos. Si tu idea es crecer dentro del A2 y no quedarte corto enseguida, la RS 660 tiene más recorrido emocional. Si priorizas presupuesto, la 457 tiene mucho más sentido. Con eso sobre la mesa, toca bajar al terreno más práctico: quién va a disfrutarla de verdad y quién acabará cansándose de ella.
A quién le encaja de verdad y a quién no
Yo la veo muy clara para tres perfiles. Primero, para quien tiene carné A2 y quiere una deportiva con imagen premium, no una moto “de transición” que se quede antigua en seis meses. Segundo, para quien sale de una 125 o una 300 y quiere dar un salto de calidad sin entrar todavía en una moto abierta. Tercero, para quien valora más el conjunto ciclo-electrónica que la cifra bruta de caballos. Ahí es donde la RS 660 limitada gana muchos puntos.
También hay perfiles para los que no la recomendaría sin rodeos. Si haces mucho tráfico urbano, notarás que la postura deportiva y el manillar bajo cansan más que en una naked. Si sueles llevar pasajero, la moto deja menos margen de comodidad que otras alternativas más polivalentes. Y si mides todo en términos de facilidad absoluta, probablemente te convenga algo más ligero y menos comprometido. No es una crítica a la RS 660; es simplemente reconocer que una deportiva bien hecha siempre pide algo a cambio. La buena noticia es que, para el piloto adecuado, ese intercambio merece la pena. Si todavía te encaja, yo cerraría la decisión con tres comprobaciones muy concretas antes de dejar la señal.
Los tres detalles que yo revisaría antes de reservarla
Antes de firmar, yo me fijaría en tres cosas por este orden. La primera es la documentación: que la unidad figure exactamente como versión de 35 kW y que todo cuadre con la homologación que vas a usar en España. La segunda es tu ergonomía real: no la que imaginas sentado en la moto dos minutos, sino la que sientes después de una ruta corta, con frenadas, giros lentos y alguna maniobra en parado. La tercera es el gasto total, no solo el precio de compra: neumáticos deportivos, seguro, mantenimiento y accesorios cambian bastante la cuenta final.- Comprueba la ficha técnica y la potencia declarada, sobre todo si compras una unidad usada o importada.
- Prueba la postura con botas y equipación, porque 820 mm de asiento y semimanillares no se interpretan igual en parado que en una foto.
- Compara el salto de precio entre la versión base y la Factory con honestidad: si no vas a aprovechar Öhlins ni el acabado extra, esos 2.300 € pueden rendir mejor en equipación y uso.
Si esos tres puntos encajan, la RS 660 de 35 kW deja de ser una deportiva bonita para el A2 y pasa a ser una moto con lógica de compra real, no solo con impacto visual. Para mí, ese es el filtro que separa la compra impulsiva de la compra buena.
