La Vespa GTS 300 sigue siendo una referencia cuando se habla de scooters premium para ciudad y trayectos mixtos, pero en España la gama actual ya se comercializa como GTS 310. Aquí te explico qué cambia de verdad, qué versiones merece la pena mirar, cuánto cuesta hoy y qué permiso necesitas para llevarla. También te diré en qué casos compensa frente a una 125 o frente a otras Vespa más emocionales.
Lo esencial para entender la GTS grande de Vespa
- La familia actual en España ya gira alrededor de la GTS 310, aunque muchas búsquedas y anuncios antiguos sigan hablando de la 300.
- La gama oficial arranca en 7.300 € para la base y sube hasta 8.000 € en la edición 80th.
- El motor HPE de 310 cc entrega 18,4 kW y trabaja con ABS y ASR, así que no es solo una scooter de imagen.
- Para conducirla en España necesitas A2 o A; el permiso B con tres años no basta porque ese acceso se limita a 125 cc.
- Si quieres equilibrio, yo miraría la versión base; si buscas más equipamiento, la SuperTech es la más redonda.
Qué es hoy la GTS grande de Vespa
La Vespa GTS 300 fue durante años el nombre más reconocible de la gama grande de la marca. Hoy, sin embargo, el modelo vigente en España es la GTS 310, y ese detalle importa más de lo que parece porque cambia la referencia real de compra, de precio y de equipamiento.
Yo la veo como la Vespa pensada para quien quiere una scooter con presencia de moto, comodidad de uso diario y un punto premium. No es una 125 estirada ni una rareza de capricho: es la GTS de siempre, pero actualizada para seguir teniendo sentido en 2026. Si encuentras referencias a la 300 en vídeos, foros o anuncios antiguos, normalmente hablan de generaciones previas o de una forma popular de nombrar la gama grande.Con esa aclaración hecha, lo siguiente es separar las versiones, porque ahí es donde de verdad se decide la compra. Y ahí sí conviene mirar con lupa.

Qué versiones merece la pena distinguir
Según Vespa, la gama española de la GTS parte de 7.300 € y llega a 8.000 € en la serie especial 80th. La diferencia entre acabados no es solo estética: cambia el enfoque, el nivel de equipamiento y, en parte, la sensación de producto.
| Versión | PVP recomendado | Enfoque | Para quién la veo |
|---|---|---|---|
| GTS 310 | 7.300 € | Equilibrio general | Quien quiere la esencia GTS sin pagar extras innecesarios |
| GTS SuperSport 310 | 7.600 € | Imagen más deportiva | Quien valora más el diseño y una estética más agresiva |
| GTS SuperTech 310 | 7.800 € | Más conectada y equipada | Quien quiere TFT, llave inteligente y una experiencia más digital |
| GTS 80th 310 | 8.000 € | Edición especial | Quien busca exclusividad y un acabado con más carga emocional |
Si yo tuviera que simplificar la decisión, diría esto: la base es la compra racional, la SuperSport es la compra de imagen y la SuperTech es la compra para quien sí va a usar la electrónica. La 80th ya entra en el terreno del gusto personal y del valor de edición limitada. Con ese mapa en la cabeza, la siguiente pregunta lógica es cómo se comporta de verdad en el día a día.
Cómo va en ciudad y en autovía
La GTS no es una scooter pequeña, y eso se nota. En parado pesa más la sensación de presencia que la agilidad pura, pero una vez en marcha ofrece justo lo que promete la familia Vespa: postura erguida, escudo delantero que protege bastante y una conducción muy intuitiva. Para ir al trabajo, cruzar la ciudad o hacer trayectos de cintura metropolitana, ese equilibrio funciona muy bien.
Lo que más me convence de este tipo de scooter es que no obliga a pelearte con ella. Gira fácil, responde con suavidad y da una impresión de estabilidad que ayuda mucho cuando enlazas rotondas, avenidas y tramos más rápidos. A la vez, no conviene idealizarla: no es la opción más ligera ni la más estrecha para filtrar entre coches muy pegados, y en maniobras a baja velocidad conviene tenerla bien controlada.
Donde gana puntos es en el uso mixto. Si haces algo de carretera secundaria o circunvalación, la GTS 310 tiene más margen que una 125 y se mueve con más soltura cuando llevas pasajero o equipaje. Esa versatilidad es parte de su atractivo real, y por eso tanta gente acaba mirándola incluso cuando empezó pensando en una scooter “solo para ciudad”. La parte técnica explica por qué ese salto se nota tanto.
La tecnología que sí marca diferencia
La actualización de la gama GTS para 2026 añade una capa interesante: instrumentación TFT de última generación, sistema de entrada sin llave de serie y algunos retoques estéticos que modernizan la moto sin romper su identidad. No es un cambio pensado para impresionar en una ficha técnica, sino para mejorar la experiencia diaria.
El corazón sigue siendo el motor HPE de 310 cc con normativa Euro 5+, que en la información oficial de la marca figura con 18,4 kW a 6.500 rpm. Eso se traduce en una respuesta suficiente para moverse con alegría, mantener ritmos de carretera sin sensación de ir forzado y salir de un adelantamiento con más confianza que una 125. Además, el conjunto incorpora ABS en ambas ruedas y ASR, que es el control de tracción de Vespa para reducir pérdidas de adherencia en aceleración.
También hay un punto muy práctico que no conviene pasar por alto: la iluminación Full LED mejora bastante la visibilidad, y el keyless elimina una pequeña fricción diaria que, en uso real, se agradece más de lo que parece. Yo suelo fijarme mucho en ese tipo de detalles, porque son los que convierten una moto correcta en una moto cómoda de verdad. Ahora bien, toda esa tecnología sirve poco si no puedes conducirla legalmente, así que vamos a lo que suele generar más dudas en España.
Qué carnet hace falta en España
La DGT recuerda que el permiso A2 autoriza a conducir motocicletas de hasta 35 kW y con una relación potencia/peso máxima de 0,2 kW/kg. La GTS 310 entra dentro de esa franja, así que es una opción lógica para quien ya tiene A2 o A. El dato importante es el contrario: el permiso B con tres años no sirve para esta scooter, porque ese acceso se limita a motos de 125 cc y 11 kW.
| Permiso | ¿Sirve para la GTS 310? | Comentario |
|---|---|---|
| B con 3 años | No | Solo da acceso a 125 cc dentro de los límites legales |
| A2 | Sí | Es el encaje natural para esta Vespa |
| A | Sí | Sin restricciones de potencia para este tipo de moto |
Este punto cambia mucho la búsqueda, porque hay bastantes usuarios que llegan a la GTS pensando que “como es una Vespa” quizá entra en el acceso de 125. No entra. Si solo tienes B con antigüedad, la alternativa real es la GTS 125. Y eso nos lleva a la comparación que más ayuda a decidir.
GTS 310 frente a 125 y frente a GTV
Yo suelo resumir la gama Vespa así: la 125 es la compra práctica para ciudad pura, la 310 es la compra equilibrada para quien quiere salir del núcleo urbano con más tranquilidad, y la GTV juega más la carta emocional. Esa diferencia se entiende mejor con números.| Modelo | PVP recomendado | Lo mejor | Lo menos convincente | La elegiría si... |
|---|---|---|---|---|
| GTS 125 | 6.300 € | Más accesible y válida con B+3 | Menos margen en carretera y con pasajero | Te mueves casi siempre por ciudad |
| GTS 310 | 7.300 € | Mejor equilibrio global | Cuesta más y exige A2 o A | Quieres una Vespa para todo, no solo para el atasco |
| GTV 310 | 7.600 € | Más carácter y personalidad | Es menos racional como compra diaria | Te importa mucho la imagen y el estilo |
La diferencia de fondo está clara: la 125 es una solución de movilidad, la 310 es una scooter más completa y la GTV es una declaración de estilo. Si vienes de una 125 y haces algún tramo de autovía o carretera, el salto a la 310 se nota de inmediato. Si, en cambio, no sales de ciudad y tienes B con antigüedad, la 125 sigue teniendo todo el sentido del mundo. Antes de cerrar la compra, sin embargo, yo miraría un último bloque de detalles que a menudo se ignoran.
Lo que yo revisaría antes de pagarla
La primera decisión no debería ser el color ni el acabado, sino el uso real. Si vas a hacer 90% ciudad y tu acceso legal es B con tres años, la 125 es la opción coherente. Si vas a mezclar ciudad, circunvalación y escapadas cortas, la 310 justifica mejor el salto de precio.
También pondría atención en el equipamiento que de verdad vas a tocar cada día. Una pantalla TFT, el keyless o el paquete de conectividad son interesantes, pero a mucha gente le cambia más la vida un buen parabrisas, un top case bien resuelto y un asiento cómodo que un extra visual. En scooters premium, los accesorios útiles pesan más que las fotos.
Si miras una unidad de segunda mano, yo sería muy estricto con el historial de revisiones, el estado de neumáticos, frenos y transmisión, y con cómo arranca en frío. En una Vespa bien mantenida, eso dice más que el cuentakilómetros. Y si la compra es nueva, mi consejo es simple: prueba la postura, gira el manillar en parado, mira si el tamaño te resulta natural y no te dejes llevar solo por la idea romántica de la marca.Mi lectura final es bastante directa: la GTS actual no se compra por cilindrada, sino por equilibrio entre imagen, calidad percibida y uso real. Si tienes A2 y vas a salir del entorno urbano con cierta frecuencia, la 310 es la que yo miraría primero; si solo te mueves por ciudad con B y tres años, la 125 tiene mucho más sentido. En una compra así, la decisión buena no es la más llamativa, sino la que encaja contigo sin obligarte a justificarla cada vez que la usas.
